7 errores en tu web que están espantando clientes
Los errores web que espantan clientes y te cuestan ventas: lentitud, móvil, textos confusos, sin contacto claro. Cómo detectarlos y arreglarlos ya.

Hay errores web que espantan clientes cada día sin que tú te enteres, porque la gente no te escribe para decirte "me he ido de tu web porque tardaba en cargar": simplemente se va y se lleva su dinero a otra parte. Tú ves pocas ventas y piensas que es el mercado, la competencia o la crisis, cuando muchas veces el problema está en tu propia página. Llevamos desde 2014 en La Cocina Mágica revisando webs de negocios de Zaragoza y de toda España, y los mismos fallos se repiten una y otra vez. La buena noticia: casi todos tienen arreglo. Vamos con los siete más comunes.
1. Tu web tarda una eternidad en cargar
Casi la mitad de las personas abandona una web que tarda más de tres segundos. Y en el móvil, donde la conexión es peor, el problema se multiplica. Una web lenta pierde visitas antes de que lleguen a ver lo que ofreces, y encima Google la penaliza en el buscador.
Suele ser culpa de imágenes gigantes sin comprimir, exceso de plugins o un hosting barato. Lo tratamos a fondo en cómo mejorar la velocidad de tu web, pero mide ya la tuya con PageSpeed Insights y mira sobre todo la nota en móvil.
2. Se ve mal en el móvil
Más de la mitad de tus visitas llegan desde el teléfono. Si tu web no está bien adaptada, obliga a hacer zoom, tiene botones diminutos o el texto se sale de la pantalla, esas personas se van en dos segundos. Una web que no funciona en móvil hoy es como una tienda con la puerta a medio abrir. Repasa por qué el responsive te hace ganar dinero si no tienes claro cómo se ve la tuya en un teléfono.
3. No se entiende qué haces ni cómo contactarte
El visitante llega, mira tres segundos y decide si se queda. Si en ese vistazo no entiende a qué te dedicas, para quién y qué debe hacer, se va. Errores típicos:
- Titulares vacíos tipo "Bienvenidos a nuestra web" que no dicen nada.
- Textos larguísimos hablando de ti y no de lo que el cliente gana.
- El teléfono, el email o el botón de contacto escondidos.
Deja clarísimo en la primera pantalla qué ofreces y qué quieres que hagan: llamar, escribir, comprar o reservar.
4. No inspira confianza
En internet nadie te ve la cara, así que la confianza se construye con señales. Una web sin estos elementos huele a poco fiable:
| Elemento | Por qué importa |
|---|---|
| Opiniones de clientes reales | La prueba social vende más que cualquier eslogan |
| Datos de contacto y ubicación | Demuestra que detrás hay un negocio de verdad |
| Diseño cuidado y actual | Una web descuidada proyecta un servicio descuidado |
| Textos legales en regla | Su ausencia genera desconfianza (y multas) |
5. Pones trabas en lugar de facilitar la compra
Cada paso extra, cada formulario largo, cada obligación de registrarse antes de comprar hace que pierdas gente por el camino. En las tiendas online esto es sangrante: muchos carritos se abandonan justo en el último paso por costes de envío sorpresa o un proceso complicado. Si vendes online, mira cómo recuperar el carrito abandonado, porque cada fricción que quitas es dinero que entra.
6. La web está abandonada
Un blog con la última entrada de hace tres años, precios desactualizados, un banner de unas navidades que ya pasaron... Una web abandonada transmite que el negocio también lo está. No hace falta publicar cada semana, pero sí que la información esté al día y todo funcione. Los enlaces rotos y las páginas que dan error son señales de descuido que el cliente nota.
7. Copiaste una plantilla y se nota
Una plantilla genérica sin personalizar, con las fotos de stock que traía de serie y textos de relleno, hace que tu web se parezca a otras mil. El cliente no percibe nada que te diferencie y se va con quien sí le transmite algo propio. No hace falta un diseño de lujo, pero sí que la web hable de tu negocio y no de una plantilla comprada.
Cómo saber cuáles cometes tú
Haz esta prueba rápida: abre tu web en el móvil, con datos y no wifi, como si fueras un cliente que no te conoce. Cronométrate. ¿Tarda en cargar? ¿Entiendes en tres segundos qué ofrece y cómo contactar? ¿Te fías? Si algo falla, ahí tienes el primer arreglo.
Como resume Fernando Castellanos, tu web trabaja para ti las 24 horas, y estos errores son como tener a un comercial ahuyentando clientes en la puerta sin que tú lo veas. Arreglarlos suele ser la inversión con mejor retorno inmediato.
En La Cocina Mágica revisamos y rehacemos webs orientadas a conversión como parte de nuestro diseño y desarrollo web en Zaragoza; nuestras webs completas arrancan desde 1.690 €. La primera consulta es gratuita: pásanos tu web y te decimos, sin humo, qué está espantando a tus clientes y cuánto costaría solucionarlo.