Auditoría SEO básica: revisa tu web tú mismo en una hora
Guía para hacer una auditoría SEO básica sin pagar herramientas: qué revisar en tu web, en qué orden y cómo saber si lo que encuentras es grave o no.

Antes de pagar a nadie por SEO —o de asumir que tu web "está bien"— puedes hacer tú mismo una revisión que detecta la mayoría de problemas graves. Una auditoría SEO básica no requiere herramientas de pago ni saber programar: requiere una hora, esta guía y honestidad para apuntar lo que encuentres. Al final tendrás una lista clara de qué está roto, qué está flojo y qué está bien.
Paso 1: ¿Google te conoce? (5 minutos)
Escribe en Google site:tudominio.com. Eso muestra las páginas tuyas que Google tiene guardadas. Tres resultados posibles: salen tus páginas (bien), no sale nada (grave: Google no te indexa, no existes en las búsquedas) o salen páginas raras que no deberían estar (versiones antiguas, páginas de prueba). Después busca tu propio nombre de negocio: deberías salir el primero. Si no sales ni por tu nombre, tienes un problema serio de base.
Paso 2: la prueba del móvil (10 minutos)
Abre tu web en tu móvil, con datos móviles, no con wifi. Cronometra cuánto tarda en poder usarse: más de 3-4 segundos es un problema que te cuesta visitas y posiciones — la velocidad afecta al SEO desde hace años. Luego navega: ¿se lee sin hacer zoom? ¿Los botones se pulsan bien con el dedo? ¿El teléfono es un enlace que llama al tocarlo? La mayoría de tus visitas son móviles; si la experiencia es mala ahí, es mala para casi todos.
Paso 3: títulos y descripciones (15 minutos)
Cada página importante de tu web tiene un título (lo que sale en la pestaña del navegador y en Google) y una meta descripción. Revísalos buscando tu web en Google o mirando la pestaña. Lo que suele aparecer: páginas tituladas "Inicio", "Servicios" o "Página nueva", que no dicen ni qué vendes ni dónde. El título de tu página principal debería contener tu actividad y tu ciudad: "Clínica dental en Zaragoza | Nombre". Apunta cada página con título flojo; corregirlos es de lo más rentable que existe en SEO, y tenemos guía específica de títulos y meta descripciones que consiguen clics.
Paso 4: ¿cada página ataca una búsqueda? (10 minutos)
Lista tus páginas y, al lado, qué buscaría en Google alguien que debería aterrizar en cada una. Si una página no responde a ninguna búsqueda, no traerá tráfico (puede estar bien igualmente: "aviso legal" no tiene que posicionar). Si dos páginas responden a la misma búsqueda, compiten entre sí. Y el caso más común: búsquedas valiosas para tu negocio que no tienen ninguna página. Ese hueco es tu plan de contenidos de los próximos meses — así se decide qué contenido escribir para posicionar.
Paso 5: tu presencia local (10 minutos)
Si tienes negocio físico o atiendes en una zona: busca tu actividad + tu ciudad ("cerrajero Zaragoza") en una ventana de incógnito. ¿Sales en el mapa? ¿Tu ficha de Google Business tiene fotos recientes, horario correcto y reseñas respondidas? La ficha es gratis y para negocios locales mueve más llamadas que la propia web. Si la tienes abandonada, empieza por optimizar tu ficha de Google Business antes que por cualquier otra cosa de esta lista.
Paso 6: enlaces rotos y cosas raras (10 minutos)
Navega tu web entera como si fueras un cliente: pincha en cada menú, cada botón, cada enlace del pie. Apunta todo lo que dé error, lleve a donde no toca o muestre contenido desactualizado (precios viejos, "próximamente" de hace dos años, el típico blog con la última entrada de 2023). Los errores restan confianza al visitante y señales de calidad a Google.
Cómo leer tus resultados
Clasifica lo apuntado en tres montones. Rojo (arreglar ya): no estás indexado, la web no funciona en móvil, errores al contactar. Amarillo (este mes): títulos flojos, ficha de Google abandonada, contenido desactualizado. Verde (mejora continua): huecos de contenido, más reseñas, más enlaces. Con esto ya sabes más de tu web que la mayoría de tus competidores de la suya — y sabrás juzgar si un presupuesto de SEO que te pasen ataca tus problemas reales o vende humo.
En resumen
Una hora: indexación, móvil, títulos, una página por búsqueda, presencia local y enlaces rotos. Eso es una auditoría SEO básica y detecta el 80 % de lo que suele estar mal. Para el 20 % restante —lo técnico y lo competitivo— ya hacen falta herramientas y oficio.
Si quieres esa versión a fondo, con prioridades y plan incluido, mira nuestro servicio de posicionamiento SEO en Zaragoza o escríbenos: auditamos tu web y te contamos, en claro, qué merece la pena arreglar y qué no.